sábado, 19 de julio de 2008

Cuando Sebastián Arjegui despertó, mientras Laura ya había Salido a clases

Lo siguiente es un eco sin testigos que permaneció en la habitación hasta el siguiente invierno:Desperté muy tranquilo
Casi dormido,
Miré el techo blanco,
Después mire al Jesucristo,
que dibujé en la puerta
cuando chico,
luego mis manos.

Traté de seguir durmiendo,
Pero el sonido de mi gargantilla
No me dejaba.
-¿Qué haces despierto?
-No lo sé.
-¿quieres levantarte?
-Sí.
-¿Me escuchas?

-¿Me escuchas?
-Bueno, en realidad no, se lo que estas diciendo pero no logro escucharte.
Creo que de verdad sigo dormido, dijo Jesucristo al escuchar sus propios ronquidos.

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